Hablar de ir a la nube se ha vuelto un tema de explotación y un cliché para cada reunión entre ingenieros y no ingenieros. Ir a la nube, con los grandes beneficios y retos que les trae a las empresas, debe posicionarnos en una ventana de continuo aprendizaje. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de ir a la nube?

¿Qué es la computación en nube?

Tratemos de establecer un contexto para todo lector.

Según Wikipedia: “La computación en la nube (del inglés cloud computing),​ conocida también como servicios en la nube, informática en la nube, nube de cómputo, nube de conceptos o simplemente «la nube», es un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de una red, que usualmente es Internet”.

Al traducirlo para el no experto, significa que detrás de tu suscripción a Netflix o tu software CRM, existe una(s) computadora(s) más grande que la tuya que está encendida a la otra parte del mundo (o no) y te permite acceder a la información desde cualquier dispositivo con internet.

Entender lo básico del almacenamiento en nube nos ayuda a contextualizar su significado y sobre todo a dar el primer paso para entender cómo aportan valor a la continuidad de negocio de las empresas. En adelante, trataré de expandir más como la nube y otro tipo de tecnologías pueden y ya aportan valor a los modelos de negocios existentes y nuevos.

Principales beneficios de la nube

He leído acerca de beneficios de la nube pública y de cómo esta tecnología puede acelerar los negocios. Sin embargo, he encontrado pocos ejemplos que se aterricen a la realidad de la mayoría de empresas peruanas.

De acuerdo a la web de AWS (Amazon Web Services) los beneficios principales de la nube son 3. Tomo de referencia la web de AWS porque es el líder de IaaS (Infraestructura como Servicio) en el cuadrante mágico de Gartner.

Facilidad de Uso

Como todo en la vida, depende. Porque no todas las personas que manejan infraestructura tienen el perfil de trabajador que está en aprendizaje continuo o quizá la industria o directivos donde trabajan no valoran la tecnología como tal y su impacto en los negocios. De seguro, este punto es mucho más amplio como para explicarlo en pocas líneas.

Mi trabajo me lleva a reunirme diariamente con empresas de todo tamaño, rubro y cultura, donde veo que lo anterior, se cumple.

Flexible

En efecto, utilizar recursos en la nube bajo el modelo”pay as you go” es lo más flexible que existe. Sin embargo, lo que es una reducción de capex y que tu oferta de servicios computacionales haga match con la demanda de tus usuarios o aplicaciones, no siempre es bienvenido por áreas como contabilidad o finanzas que tienen años contratando servicios en base a un pago fijo “fix price”.

Claro, todo es un reto. Parte de ello, es entender las distintas maneras de contratar servicios de IaaS en public cloud y cuál es el momento oportuno para hacerlo.

Rentable

Desde mi óptica, la inversión en iaas no es estrictamente rentable si nos sesgamos a medir la inversión de iaas vs la compra de un servidor físico.

Déjame explicarte, existen costos asociados a mantener un ambiente para que uno o varios servidores operen bajo estándares mínimos de disponibilidad y seguridad. Si medimos iaas con iaas, cualquier excel que le presentes a finanzas te dirá que compres una vps (virtual private server).

A medida que el negocio entienda los beneficios de agilidad y velocidad que aporta la nube pública, dado que te permite aprovisionar recursos computacionales para testear cualquier proyecto casi inmediatamente, podremos aterrizar un ratio de rentabilidad. Tarea nada sencilla.

Por otro lado, jugando a “abogado del diablo”, es clave que entendamos si tu rubro es impactado en el corto o mediano plazo por nuevos competidores, es decir, si existe competencia que de utilizar tecnologías como la nube pueda vender los mismos servicios que tu empresa, pero más rápido o incrementar el nivel de calidad de sus servicios. Este tipo de retos, son los que apuran a miles de empresas a migrar cientos de aplicaciones a la nube que más le aporte valor al negocio.

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